Verificación de referencias
La verificación de referencias es una conversación con personas que han trabajado con la persona candidata, normalmente antiguos responsables, para confirmar su papel y su trabajo. Se hace con su conocimiento y solo con los contactos que ella acepta que llames.
Cómo pedir referencias laborales
Pide a la persona candidata los nombres de quienes pueden hablar de su trabajo y llama solo a esos contactos, cuando te haya dado el visto bueno. No contactes con su empresa actual sin su permiso expreso: una llamada allí puede delatar que está buscando trabajo. Acuerda con ella el momento; lo habitual es hacerlo tras las últimas entrevistas, cuando quedan pocas personas en el proceso.
La guía de la AEPD sobre protección de datos en las relaciones laborales marca los límites que también valen para las referencias:
- Base jurídica. Tratar datos durante la selección no exige el consentimiento de la persona candidata: la base es la aplicación de medidas precontractuales a petición suya (art. 6.1.b del RGPD).
- Solo lo relevante para el puesto. No se puede pedir información indiscriminada; rigen los principios de minimización y limitación de la finalidad.
- Las valoraciones son datos personales. Las impresiones de quienes participan en la selección son datos de la persona candidata, con derecho de acceso, rectificación, oposición y supresión. Escribe lo que te diga una referencia sabiendo que la persona puede llegar a leerlo.
- Lo menos invasivo primero. Al hablar del informe de vida laboral, la AEPD señala que no se justifica exigirlo si la experiencia puede demostrarse por medios menos invasivos, como una carta de recomendación que la describa. El mismo criterio de proporcionalidad sirve para decidir a quién llamar y qué preguntar.
Preguntas que dan respuestas útiles
Prepara las preguntas a partir de los requisitos del puesto y haz las mismas para todas las personas finalistas, como en una entrevista estructurada:
- Confirmar el papel: «¿En qué puesto trabajasteis juntos y de qué era responsable?». Contrasta el CV.
- Pedir un ejemplo: «El puesto implica coordinar a proveedores. ¿Recuerdas una situación en la que lo hiciera?». Un caso concreto dice más que un «muy bueno».
- Trabajo en equipo: «¿Cómo gestionaba los desacuerdos?».
- Evolución: «¿En qué necesitó más apoyo al principio y en qué mejoró?».
Evita las preguntas sobre las categorías especiales de datos del art. 9 del RGPD, como salud, origen étnico, religión, opiniones políticas o afiliación sindical, que la misma guía de la AEPD recoge. Quédate en el trabajo que se puede describir y comprobar.