Coste por contratación
El coste por contratación es la suma de los costes internos y externos de selección de un periodo, dividida entre las contrataciones realizadas en ese mismo periodo. Sirve para analizar los recursos destinados a incorporar personal.
La comparación solo es útil si se mantiene el mismo criterio: qué costes entran, qué periodo se mide y qué se cuenta como contratación. Un gasto externo por contratación y un coste total por contratación responden a preguntas diferentes.
Fórmula y ejemplo de cálculo
La metodología de SHRM sobre costes de selección distingue recursos internos, gastos externos y contrataciones del periodo.
Coste por contratación = (costes internos + costes externos) ÷ contrataciones
En este ejemplo ilustrativo, una empresa registra 12.000 € de gastos externos y 8.000 € de costes internos durante un trimestre. Realiza cinco contrataciones:
(12.000 € + 8.000 €) ÷ 5 = 4.000 € por contratación.
Estas cifras muestran la operación; no son una referencia de mercado. Si no hubo contrataciones en el periodo, el cociente no puede calcularse. Presenta el gasto y las vacantes pendientes por separado.
Qué entra en la cuenta
Entre los costes externos pueden figurar anuncios, honorarios de agencias y desplazamientos asociados a la selección. Los internos incluyen los recursos del equipo dedicados a contratar. Define cómo atribuyes el tiempo de selección y las herramientas compartidas para no contar dos veces el mismo gasto.
Puedes seguir también el desembolso externo por contratación para controlar tesorería. Identifícalo con ese nombre y conserva el detalle; excluir el trabajo interno cambia la métrica.
Cómo interpretar una variación
Una media puede subir porque se ha cubierto un puesto especializado o porque un gasto anual se ha registrado de una vez. Revisa la composición de las contrataciones y el reparto temporal antes de atribuir el cambio a un canal o al rendimiento del equipo.
Join vende software de selección, de modo que su coste también debe entrar en la comparación cuando corresponda. Nuestra recomendación es evaluar el conjunto del proceso: una herramienta más barata no compensa por sí sola más trabajo interno, y un coste mayor tampoco demuestra una mejor contratación.
Lee esta métrica junto al tiempo de contratación y a la calidad de la contratación. Para presupuestar el siguiente periodo, parte de tus costes documentados y de las vacantes previstas, dejando explícitas las hipótesis que todavía no puedes comprobar.