Descripción del puesto
Una descripción del puesto recoge su propósito, responsabilidades, alcance y requisitos relacionados con el trabajo. Ayuda a que el equipo y quien ocupa el puesto compartan una idea clara de sus funciones.
Aclarar para qué existe el puesto
La descripción del puesto recoge por qué existe la función y de qué tareas se responsabiliza. Puede indicar su alcance, a quién reporta, qué decisiones incluye y qué habilidades o comportamientos requiere. El contenido depende del trabajo; no exige un número fijo de tareas ni unos objetivos cerrados para el primer año.
Partir de las tareas reales
Empieza por lo que la persona hará. La guía del CIPD sobre diseño de puestos y anuncios recomienda vincular los requisitos con el puesto actual y expresarlos mediante conductas observables. La guía de análisis de puestos de OPM también relaciona las tareas con las competencias necesarias para llevarlas a cabo.
Si buscas el paso a paso, la guía cómo describir un puesto de trabajo recorre cada apartado. A partir de esa base puedes preparar una oferta de empleo que presente el puesto e indique cómo responder. Ambos textos pueden compartir información: una empresa puede difundir la descripción o utilizarla para redactar la oferta. No siempre son dos documentos con públicos estrictamente separados.
Cuándo deja de describir el trabajo
Una lista antigua de tareas puede quedarse atrás cuando cambia el equipo o el alcance. También conviene revisar los requisitos que se copiaron de una oferta anterior sin una relación clara con las responsabilidades actuales.
Actualizarla cuando cambia la función
Revisa la descripción si cambian las responsabilidades, el alcance o la línea de reporte, y antes de usarla para definir requisitos en una nueva selección. Sirve para que el equipo hable del mismo puesto; no sustituye al contrato ni determina por sí sola una evaluación futura.