Oferta de empleo
Una oferta de empleo es un mensaje de selección que describe un puesto disponible e invita a presentar una candidatura. Puede publicarse o compartirse dentro de la empresa.
La oferta convierte la información del puesto en detalles que ayudan a valorar el trabajo, sus requisitos y cómo presentar una candidatura.
Presentar el puesto disponible
Una oferta de empleo comunica qué puesto se quiere cubrir y cómo responder. Muchas se publican para cualquier persona interesada, aunque una empresa también puede compartir una vacante internamente. El puesto disponible es la necesidad; la oferta es el mensaje que la describe.
Escribir desde las tareas reales
La descripción del puesto puede servir de base, pero la oferta se dirige a quienes valoran presentarse. Puedes incluir las tareas, los requisitos relacionados con el trabajo, el lugar o la modalidad y los pasos de selección. Son datos útiles, no una lista legal universal. La guía del CIPD recomienda relacionar los requisitos con el puesto actual y expresarlos de forma observable.
Descripción y oferta pueden coincidir
Una empresa puede compartir partes de la descripción o preparar a partir de ella un texto dirigido a personas candidatas. No son necesariamente dos archivos separados con una frontera rígida entre uso interno y externo. Una comunicación para el equipo y otra en un portal pueden requerir distinto nivel de detalle, siempre que describan el mismo puesto.
Lo que una oferta no puede pedir
La Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social califica como infracción muy grave, en su art. 16.1.c), solicitar datos personales o establecer condiciones, mediante la publicidad o cualquier otro medio, que constituyan discriminación en el acceso al empleo. Las dos redacciones vigentes de ese apartado coinciden, entre otros motivos, en el sexo, el origen racial o étnico, la edad, la discapacidad, la religión, la orientación sexual, la afiliación sindical y la lengua dentro del Estado. El art. 4.2.c) del Estatuto de los Trabajadores añade el estado civil entre los motivos por los que nadie puede ser discriminado para el empleo.
En la práctica, eso descarta en el anuncio una edad máxima que no exija la ley, una preferencia por hombres o mujeres o un estado civil concreto. Describe lo que exige el trabajo, como la experiencia, la titulación o los idiomas que se usan en el puesto, y no rasgos personales de quien vaya a ocuparlo.
Elegir qué necesita saber la persona
Incluye las condiciones y responsabilidades que ayuden a valorar el puesto, e indica cómo presentar una candidatura. Separa los requisitos imprescindibles de las preferencias para que quien lea la oferta entienda qué pide realmente el trabajo. Revisa que el texto describa la función actual, no solo el anuncio anterior.