Plazo de cobertura de una vacante
El time-to-fill, o plazo de cobertura, mide el tiempo necesario para cubrir una vacante desde un evento de apertura definido. La convención utilizada aquí va de la apertura del puesto a la aceptación de la oferta; conviene confirmar las fechas de cada informe.
El reloj de la vacante
El inicio puede registrarse al aprobar la necesidad, abrirla en el sistema o publicar la oferta. Esos momentos no siempre coinciden. Elige una regla y consérvala para comparar procesos.
También hay diferencias en el final. Por ejemplo, Greenhouse calcula su informe desde la apertura hasta la fecha en que se marca a una persona como contratada. Antes de comparar su resultado con un cálculo que termina en la aceptación, comprueba cuándo se registra cada evento.
Dos medidas para dos preguntas
El tiempo de contratación sigue a una persona desde que entra en el proceso. El plazo de cobertura sigue a la vacante. Puedes utilizar ambos si explicas qué responde cada uno.
Ejemplo ficticio: una vacante se abre el 1 de septiembre, la persona contratada entra en el proceso el día 10 y acepta el día 25. Con esas fechas, el plazo de cobertura es de 24 días naturales y el tiempo de contratación de 15 días.
En ese caso, la diferencia son los nueve días anteriores a la entrada de esa persona. No demuestra que el equipo estuviera inactivo: puede haber buscado o evaluado otros perfiles. Tampoco existe una regla de que el plazo de cobertura siempre sea mayor; las fechas pueden coincidir o una persona puede venir de un proceso anterior.
Explicar los procesos largos
Anota las pausas, cambios de requisitos y reaperturas, y distingue los puestos cubiertos de los que siguen abiertos. La antigüedad actual de una vacante no es una duración final de cobertura.
Para investigar un plazo largo, reconstruye qué ocurrió desde la apertura. Una aprobación pendiente, una dificultad para encontrar experiencia concreta y una negociación necesitan actuaciones distintas. Evita convertir una referencia general de mercado en diagnóstico del proceso sin revisar esos hechos.