Reskilling

El reskilling prepara a una persona para otro oficio o tareas profesionales distintas. El upskilling desarrolla habilidades para su trabajo actual. La formación puede facilitar una movilidad o un cambio de carrera; la reasignación de puesto es una decisión posterior.

También llamado: recualificación profesional, reciclaje profesional

Prepararse para otro tipo de trabajo

El glosario de Cedefop describe el reskilling como el desarrollo de habilidades para una ocupación nueva o actividades profesionales distintas. El punto de partida es el trabajo al que se quiere llegar. Aprender un sistema nuevo para el mismo puesto puede ser upskilling; prepararse para otra ocupación supone un cambio de dirección.

El reskilling puede acompañar una movilidad interna, una reconversión profesional o una transformación de las tareas. La reasignación es una decisión posterior del empleador: asignar a alguien a otro puesto. Puede producirse tras la formación, pero no forma parte de su definición. Aprender para nuevas tareas también puede ser útil sin que haya un cambio inmediato de puesto.

En la conversación diaria se oye «reciclaje profesional» para la misma dirección. Aquí el término nombra la formación, no el dispositivo ni la ayuda que pudiera financiarla.

Concretar el destino y las habilidades

Describe primero qué tareas exige el puesto de destino. Después identifica qué sabe hacer ya la persona, qué tendría que aprender y dónde podría practicarlo. Alguien que trabaja en soporte y se prepara para un puesto de calidad, por ejemplo, quizá deba documentar pruebas repetibles y comunicar defectos. Es una situación posible, no un itinerario estándar.

Cedefop separa el reskilling del upskilling, que actualiza o amplía habilidades para el trabajo actual. Las definiciones no fijan cuánto dura una formación ni garantizan un resultado laboral.

Comprobar si el plan cabe en el trabajo

Si el puesto de destino va a cubrirse con alguien de la casa, el reskilling es solo una parte del camino: la movilidad interna describe el cambio de puesto y el reskilling, la preparación para él. Compáralo con una contratación externa antes de comprometer tiempo y acompañamiento.

Un plan realista relaciona las habilidades con las tareas de destino, reserva tiempo para practicar y prevé comentarios sobre lo realizado. También tiene en cuenta la carga de trabajo y el apoyo disponible. Si cambia el destino, puede cambiar lo que la persona necesita aprender.

La asistencia a un curso no demuestra por sí sola que alguien esté preparado para el puesto. Revisar el trabajo realizado y hablar de los puntos que aún necesitan apoyo permite elegir el siguiente paso. Acordar qué tareas se observarán en el puesto ayuda a revisar avances y ajustar el apoyo sin confundir formación con selección.

Fuentes y referencias

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