Offboarding
El offboarding coordina las tareas prácticas de una salida: traspasar el trabajo, revisar accesos y cerrar los asuntos administrativos, como el finiquito, el certificado de empresa y la baja en la Seguridad Social.
Coordinar la salida
El offboarding organiza las tareas relacionadas con la salida de una persona. La guía de SHRM incluye ejemplos como traspasar conocimientos, devolver material de la empresa, revisar accesos a sistemas y completar gestiones administrativas (SHRM). La guía está en la web de SHRM India y no establece la normativa aplicable en España.
Qué le toca a la empresa en España
Parte del proceso de offboarding son trámites con plazo propio. Conviene que la lista de tareas los recoja con su fecha, porque el último día de trabajo llega antes de lo que parece.
- Preaviso. Si la persona dimite, debe mediar el preaviso que fije el convenio colectivo o la costumbre del lugar. En un contrato temporal de más de un año, quien lo denuncia avisa con al menos quince días; en un despido por causas objetivas, el plazo de preaviso es de quince días (arts. 49.1 y 53.1 del Estatuto de los Trabajadores). Más detalle en el artículo sobre el preaviso.
- Propuesta de finiquito. Al comunicar la denuncia o el preaviso, la empresa acompaña una propuesta del documento de liquidación de las cantidades adeudadas. La persona puede pedir que un representante legal de los trabajadores esté presente al firmar el recibo del finiquito, y el documento debe reflejar si lo hizo o no (art. 49.2 ET).
- Certificado de empresa. La empresa debe entregarlo en el plazo de diez días contados desde el siguiente a la situación legal de desempleo (art. 27 del Real Decreto 625/1985; art. 298 LGSS). Sus datos se comunican al SEPE a través de Certific@2, la aplicación creada por la Orden TAS/3261/2006.
- Baja en la Seguridad Social. Desde el 1 de agosto de 2026, la solicitud de baja se presenta en los seis días naturales siguientes al cese; antes eran tres (Real Decreto 643/2026).
Dejar el trabajo preparado
Una nota de traspaso puede indicar qué tareas siguen abiertas, dónde están los documentos relevantes, qué decisiones se tomaron y quién retoma cada asunto. Los accesos y el equipo se revisan con quienes gestionan los sistemas y el material: el portátil, las tarjetas de acceso y las cuentas de herramientas que quizá solo usaba esa persona. Quien se marcha también necesita saber a quién consultar si queda una gestión pendiente.
Escuchar sin sacar conclusiones rápidas
Una conversación de salida puede dar a la persona la oportunidad de contar su experiencia, pero no se puede presuponer que participe o que hable con franqueza. Sus comentarios pueden sugerir qué revisar con el equipo. Una sola salida no explica por sí misma un patrón de rotación.
Fuentes y referencias
- SHRM: Employee offboarding toolkit
- BOE: Estatuto de los Trabajadores (arts. 49 y 53)
- BOE: Ley General de la Seguridad Social (art. 298)
- BOE: Real Decreto 625/1985, de protección por desempleo (art. 27)
- BOE: Orden TAS/3261/2006 (aplicación Certific@2)
- BOE: Real Decreto 643/2026, que amplía el plazo de las bajas en la Seguridad Social