Onboarding
El onboarding ayuda a la persona que se incorpora a entender su puesto, la empresa, el equipo y cómo se organiza el trabajo.
Entender el puesto
El onboarding ayuda a la nueva persona a conocer la organización, las personas con las que trabajará, lo que se espera de su puesto y cómo puede contribuir. Incluye la acogida, pero sigue cuando empieza el trabajo. El CIPD organiza la información de incorporación en torno a la empresa, las personas y las responsabilidades del puesto; SHRM describe un proceso más amplio de integración y aprendizaje (CIPD; SHRM).
Llevar la información a una tarea
El acceso a las herramientas y las presentaciones cobran sentido cuando se conectan con el trabajo. Por ejemplo, una persona que se incorpora al equipo financiero puede conocer quién aprueba las facturas, seguir cómo se tramita una y resolver después una primera tarea con alguien disponible para ayudar. El orden depende del puesto y de la organización.
Detectar un traspaso de información incompleto
Una lista puede confirmar que el equipo informático ha llegado y dejar sin respuesta quién resolverá una duda sobre el trabajo. Aclara qué herramientas, relaciones y decisiones necesita conocer la persona y quién puede explicarlas. El onboarding puede empezar antes del primer día; el preboarding cubre esa preparación y la incorporación continúa cuando empieza el trabajo.
Comprobar que hay orientación
Pregunta si la persona sabe dónde encontrar la información, puede explicar el siguiente paso de una tarea clave y sabe a quién pedir ayuda. Así aparece una duda concreta que el equipo puede resolver. Son preguntas para conversar, no una puntuación ni un calendario válidos para todos los puestos.