Entrevista técnica
Una entrevista técnica evalúa los conocimientos, el razonamiento o la aplicación práctica que requiere un puesto. Puede incluir depuración, una decisión de diseño o el uso de una herramienta; no se limita a programar.
Partir del trabajo real
Una entrevista técnica explora conocimientos o razonamiento necesarios para una función concreta. En soporte, puede consistir en investigar un error a partir de registros; en análisis, en explicar cómo comprobar unos datos. La guía de conocimientos de la OPM usa contabilidad y programación como ejemplos y recomienda basar la evaluación en las tareas (guía de la OPM).
Elegir una forma de evaluar
La persona puede explicar una decisión técnica anterior, revisar un ejemplo o hablar de las ventajas y límites de un diseño. Una prueba para hacer en casa se completa fuera de la entrevista; una prueba de trabajo puede ser en directo o individual.
Dar cabida al conocimiento necesario
El razonamiento práctico importa, pero quizá también haga falta conocer herramientas o conceptos desde el primer día. Evaluar algo que la empresa va a enseñar aporta otra clase de información. La entrevista solo muestra una parte del perfil y no predice por sí sola la rapidez de aprendizaje.
Registra el razonamiento de cada respuesta según el criterio correspondiente para que el equipo valore qué demuestra y qué no.