Recomendación de empleado
Una recomendación de empleado es la candidatura de una persona propuesta por alguien de la plantilla. Un programa de referidos fija por escrito quién puede recomendar, para qué puestos y qué recibe quien recomienda si la contratación sale adelante.
Por qué las recomendaciones funcionan
La persona que recomienda conoce el puesto desde dentro y conoce a quien propone. Antes de que llegue el CV ya ha hecho un primer filtro de encaje y de motivación que tu proceso no ve. Por eso una recomendación suele llegar con más contexto que una candidatura en frío de sourcing.
Eso no la convierte en mejor contratación por defecto. Si quieres saber si tus recomendaciones rinden más que otros canales en retención del primer año, coste por contratación o tiempo de contratación, mídelo con tus propios datos: registra el canal de cada candidatura desde que entra.
Cómo montar un programa de referidos
Un programa de referidos es la versión sistemática: en lugar de un «¡recomendad!» puntual en el chat del equipo, hay reglas que todo el mundo conoce antes del primer caso.
- Quién puede recomendar y para qué puestos. Abierto a toda la plantilla es lo más simple; si excluyes a alguien (por ejemplo, a quien decide la contratación), dilo.
- La prima, si la hay. Importe, condiciones (por ejemplo, que la persona siga en la empresa tras el periodo de prueba) y momento del pago, por escrito. Un plazo largo entre la contratación y el pago reduce el incentivo; uno nulo premia contrataciones que no cuajan. Consulta con tu asesoría cómo tributa.
- Feedback a quien recomienda. Contarle en qué fase está su recomendación, y por qué no siguió si no sigue, hace más probable que vuelva a recomendar.
- Un aviso periódico con los puestos abiertos, para que la plantilla sepa qué perfiles buscas sin tener que preguntar.
Lo que mata a un programa de recomendaciones
- Tratar la recomendación como un atajo. La persona recomendada pasa por las mismas entrevistas y los mismos criterios que el resto; saltarse pasos crea agravios en el equipo y quita al proceso la comparación que lo hace justo.
- Depender solo de la red interna. Si las recomendaciones se convierten en la fuente principal, corres el riesgo de contratar perfiles parecidos a los que ya tienes. Mantén las ofertas publicadas y el sourcing activo en paralelo.