Candidato activo
Una persona candidata activa busca empleo en ese momento, por ejemplo, consulta ofertas, presenta candidaturas o habla con personal de selección.
Una conducta del momento
«Activo» describe la búsqueda actual. Una persona puede consultar ofertas, actualizar el CV, presentar candidaturas o atender conversaciones sobre puestos. Esa situación cambia: un perfil que hoy busca puede dejar de hacerlo, y otro que no buscaba puede empezar más adelante.
No indica si la persona trabaja, su experiencia, su idoneidad ni la probabilidad de que acepte una oferta. Tampoco describe el canal por el que llegó un perfil al ATS.
Qué cambia en el primer contacto
Una persona activa puede aparecer por una oferta de empleo, una página de empleo o su propia iniciativa. Cuando llega una candidatura, el primer contacto ya existe. La criba decide después si el perfil cumple los requisitos del puesto.
Conviene registrar por separado la conducta de búsqueda y la fuente. Un portal indica el origen de la candidatura; no explica por qué busca empleo ni cómo encaja en la vacante.
Cuándo deja de servir la etiqueta
No uses «activo» como señal de calidad, nivel o expectativas salariales. Una respuesta a un mensaje de búsqueda de talento tampoco prueba que la persona esté buscando empleo de forma activa. Confirma su interés actual en la conversación.
Qué se puede observar
Las candidaturas, las respuestas y los cambios de fase son hechos registrables. La intención de búsqueda solo es fiable si la persona la comunica o la ha confirmado hace poco.